viernes, 3 de febrero de 2017

MAQUINA

Maquina, recipiente rosado.
maquina, platino conciliador
maquina, tuercas complacientes;
circuitos enredados,
entre chispas y nervio.

Maquina rota,
maquina sin utilidad,
sin fuelle, sin verdad.
Maquina que ahora es chatarra
pues no cumple su funcion
de complacer al humano,
al semidios.
de ceder a sus deseos
y alcanzar la satisfaccion.

Un bano recipiente,
un latigo que marca el minutero;
que sera de ella ya en el olvido
cuando nadie se acuerde
del tictac de su motor,
que se batia sin ningun tipo
de reguralidad ni efecto.

Que sera de este trozo de metal rosado,
que se oxida y no tiene utilidad.
un trozo de materia
formado para mermar,
formado para caer,
para dejar de funcionar.
Para ver como su valor
desciende a medida que
el humano,
semidios,
compra otro trozo,
de metal rosado.

domingo, 8 de enero de 2017

en una habitación con entrada y sin salida
preguntándome donde quedaron las risas
¿donde quedaron los abrazos,
las ilusiones, las ganas de ver el tiempo
y escupirle a la cara?.
¿donde quedaron las emociones
Resultado de imagen de depresion pinturamas allá de la angustia y la duda?
¿donde quedaron las ganas de hacer metáforas
y huir de cualquier expresión cruda?
¿donde quedaron las horas en las que al pensarte
el cuerpo se me regocijaba de ilusión y deseo?
cuando ahora solo pienso en tu mirada de desdén y recelo
como voy a poder seguir andando,
dando vueltas por una habitación negra
cuando hace nada el neón rosa inundaba las ventanas
por las persianas se vislumbraba lo que nunca había soñado
y si embargo ahora solo hay una habitación negra
donde nadie pasa.

solo quedan recuerdos
momentos tan breves que siquiera son eso;
fueron un ayer, que ahora parece un polo distante;
en el que todo era fácil y los espejos no gritaban nada.
Pero el ahora es ahora
y ahora estoy en la habitación negra,
sin sentir tus brazos agarrándome,
sin sentirme,
sin sentir
nada,
en una habitación negra
donde nadie pasa.

lunes, 8 de agosto de 2016

FAMILIA

Una frontera de cerezos
y un arrozal en barbecho,
unos montes rosados
que dejan ver un sol,
dorado pero puntiagudo,
que atraviesa a quien le mira
y condena a quien le olvida.

En el arrozal,
todos miran al sol,
sin saber que en los granos
es donde se encuentra la vida,
es donde se encuentra la luz
es donde se encuentran las jaulas
con grillos
que no juzgan
y con rayos,
que con no queman sino curan.

alejé la vista de ellos,
los tiré, los despellejé y maldije,
juré en vano
que aquellos granos,
aquellos insignificantes granos de arroz,
no entrarían en mi cabeza
ni en mi fervor.

Caí en la trampa
de la psique humana:
rechazar los tulipanes
por rosas que de nada valen;
pensando en soles
que solo queman
cuanto sus horizontes miran,
e ignorar, el arroz ,
que su pura naturaleza
de vida hasta la ilusión muerta,
que un día ,la esfera de Apolo ,
desunió para formar
un desarraigo lunar,
en un pequeño arrozal.

sábado, 2 de abril de 2016

MIS SABANAS ROSAS

He manchado mis sábanas rosas,
mis manos han acariciado el terciopelo
y este se ha transformado en negro
en cuero mugriento
en vinilo, bronce y acero.

Escuece,
escuece como agua hirviendo
escuece,
como un gusano que dejó su crisálida
y se convirtió en un lagarto
que repta por el suelo
esperando a ser un prisma
y no un humano con miedo.

He manchado mis sábanas rosas,
el carmín de mi piel se fundió
en sus ornamentados hilos,
que dejaron sus luces y formas
para ser oscuros y confusos.

El invierno tornó al estío
Atenea fue devorada por Vaco,
Afrodita crece de un marco
renacentista,
pero es Bacon quien pinta
este nuevo cuadro,
sobre unas sabanas rosas,
manchadas de espanto e
invisible ropa.

De vinilo y pelo
de mordazas y suspiros
de aires esforzados
y golpes suspendidos,
de susurros contenidos
y gritos que muerden;
desconectando de una realidad,
con parcialidad,
para volver de la monotonía y el tedio
a la adultez y el misterio
con dirección a lo mas sórdido,
del rosa al negro.

lunes, 7 de marzo de 2016

CONTINUO DESALIENTO AUTOMATICO

He estado en calles,
calles de dia, calles nocturnas,
calles de lagrimas, calles carnales
con puertos o entrañas
con trenes y sangre.
Pero en la calle bllanca
me he afincado,
aquí la moral se jura en vano
pues nunca ocurre nada
pues el tiempo está parado
una película que no avanza,
mas la cinta se ha quedado
en el mismo tramo encajada.

En la calle hay máquinas,
que cumplen su función automática,
no aman ni odian
pues siquiera piensan
mas allá de sus circuitos y fronteras.

y yo..
En neuronas escondo cajones
donde al abrirlos se escapa un racimo
de uvas de sal,
de uvas que darán vino,
amargo y rojizo
que recorrerá la calle
y el blanco será tinto;
pero cuando pase la embriaguez
el blanco será blanco
y el vino pasado,
aunque no existe el pasado,
pues en la calle blanca ,
donde nunca ocurre nada,
el vacío sostiene llamaradas
de nadería
y ni el silencio deja oírse
pues es una calle
de conformismo habitable,
donde me afinqué
de manera corrosiva e inestable.


sábado, 25 de julio de 2015

Entrañas pixeladas



Un principio en una jaula,
una jaula conocida,
huyo por las esquinas
agacho la cabeza
y niego mis vestiduras
para entrar en otra,
una jaula sin grilletes ni tabiques
una jaula de pantallas
que muestran a la retina
lo que desea, lo que anhela
lo que el destino ciega
y la corriente mengua.

Jaulas que muestran jardines,
donde las forman se alejan,
jardines con flores silvestres
de colores que asombran,
de rojos bermellones
que ensalzan las almas románticas
y se muestran hasta el alba;

Jardines con precipicios
en los que no se ve el abismo
y saltar es divertido,
 solo para huir,
para ser sin ser visto,
y saber que se encuentra en el fondo del mismo;
si tus entrañas volarán y las flores serán reveladas
o pasará a ser un secreto entre la almohada


jaulas con pantallas
que muestran flores de carne
que al alcanzar su fruto
se tornan en lo mas sórdido
viajando a olores de suburbio.

Se muestran como plantas que olvidan
flores que solo son eso, flores
que necesitan ser miradas
y una vez tus ojos tienen
deciden esconderse hasta
que la noche salga
y la virginal vergüenza
abandone la cuna
para ir a la jaula.

domingo, 24 de mayo de 2015

en primera persona.

Abro la Caja de Pandora
y de ella resurgen entrañas;
entrañas que ahogan todas las bocas
de las que en susurros
disparan afecto desviado
hacia un prado roto
donde tornan en  olvido
y en odio latente.

Roturas rotas,
almas perdidas,
que crean o reciben;
victima o verdugo,
no hay más juego
ni preludio.
Vivo, yo, vivo,
quizás ese es el problema
que vivo en primera persona,
que ese prado no huye
sino que yo me alejo;
que solo compro la carne que vendo
que solo visto la ropa que remiendo;
quizá ese es mi problema
que solo quiero lo que no merezco

Bajo cada vez más el tono de la música
y de acero cubro las arpas;
muevo la boca y solo sale aire
que acaricia tu pelo
y como es sabido
que nadie escucha el viento.

Que nunca estoy contento
pero eso no es conflicto,
eso no es problema
pues algún día seré de la realeza
me repito día tras día
en medio de la basura,                                            
en medio de un prado que ahora es vertedero
pero me da igual, me revuelco cual cerdo narciso
que es lo que soy,
una máquina de complejos,
un compendio de errores;
predestinados a ser mis defectos,
tus virtudes

Dos tierras entre mi vertedero,
las dos son la misma pero de distinta marca;
un contraluz inexistente
pues el brillo es oscuro;
necesito un falsetto en este jazz,
necesito una pieza en este puzzle deshecho
necesito una bala en este rifle que menguo
necesito hablarme, sentirme, escucharme
hablar en primera persona,
conmigo, yo siendo una persona
yo siendo la mascota
de mi ego y mis grietas;
con mi escudo y mi esquema.